martes, 24 de noviembre de 2009

¿QUÉ SE ESPERA DE ESTE RETIRO?

-Tener una experiencia de fe en Dios.
-Reflexionar sobre el tiempo de Adviento.
-Compartir un tiempo de oración con alguien.
-Adquirir un compromiso en este tiempo de Adviento.

A MANERA DE INICIO

Preferiblemente busca un lugar silencioso, calmado, enciende una vela de cualquier tamaño.
Se nos invita a relajarnos, a recogernos, a prepararnos para vivir este tiempo de oración...
Estamos en Adviento; esto significa un tiempo, un espacio, un camino para preparar la venida del Señor.

Estamos en espera. Esperar es signo de pobreza. Significa no tener. O no tener suficiente. Y es que nuestro corazón está como vacío...El hombre tiene una vocación de espera, esperaremos no menos que lo Infinito.

¿Cómo lograr este Infinito? Nos lo enseña el Adviento: haciendo en nosotros un "espacio" lo más grande posible. Y empleando este "tiempo" en preparar y en recorrer un "camino".

Nuestra esperanza se verá colmada si esperamos en ese Alguien que viene y está viniendo siempre.


ADVIENTO

domingo, 22 de noviembre de 2009

MOMENTO PENITENCIAL

A veces, aunque sintamos ese vacío, nos parece que no tenemos ni tiempo ni espacio para recibir a Aquel que viene...
Tenemos las agendas atiborradas de compromisos. Todos tenemos muchísimas cosas por hacer, nos falta tiempo para mirar, para escuchar, para amar...
Tampoco tenemos espacio. Todo lo tenemos lleno de cosas. Creemos que somos más porque tenemos más cosas... ¡Es difícil hacerte sitio, Señor!
Vamos a hacer sitio entre nosotros para que nazca Jesús...
Pediremos perdón por todo aquello que nos ocupa e impide la venida del Señor.



REFLEXION PERSONAL
Como respuesta a la Palabra de Dios escuchada, vamos a recitar el Benedictus (Lc 1, 68-79).
Es el canto de acción de gracias de Zacarías, que comprende que Dios va a salvar y redimir a su pueblo, va a hacer realidad las promesas de la Alianza. Juan será el profeta que preparará la entrada del Señor...

Gritos-Adviento1

sábado, 21 de noviembre de 2009

PARA ORAR

Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de salvaciónen la casa de David, su siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos librade nuestros enemigosy de la mano de todos los que nos odian;realizando la misericordiaque tuvo con nuestros padres,recordando su santa Alianzay el juramento que juróa nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de temor,arrancados de la mano de los enemigos,le sirvamos con santidad y justicia,en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,porque irás delante del Señora preparar sus caminos,anunciando a su pueblo la salvación,el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordiade nuestro Dios,nos visitará el sol que nace de lo alto,para iluminar a los que viven en tinieblasy en sombra de muerte,para guiar nuestros pasospor el camino de la paz.

viernes, 20 de noviembre de 2009

COMPROMISO

Antes de finalizar este momento de oración, pondremos ante el Señor nuestros deseos de preparar activamente su venida. Pensemos cómo.

Mientras lo pensamos en nuestro interior, cantaremos a María. Ella, que supo estar totalmente disponible a la acción de Dios en su vida.

María dijo "sí" arriesgando muchas cosas.
Confió en el Espíritu y asintió.
Al igual que María debemos hacer,
al igual que María abrir el corazón
al Espíritu de Amor.



Que el Señor siga cambiando nuestros corazones y nos llene de mucha esperanza.
Saludos.

Equipo de Pastoral Y Bienestar Institucional.